Semaglutida: auge y riesgos de su uso para la pérdida rápida de peso
- El medicamento diseñado para el manejo de la diabetes tipo 2 y de problemas cardiovasculares, ha ganado adeptos como un vertiginoso reductor de peso.
En búsqueda de un cambio físico y de vida, muchas personas en el mundo comenzaron a interesarse en el medicamento Semaglutida, gran parte inducidos por distintos influencers que lo promocionan y utilizan para reducir peso.
Lo cierto es que la Semaglutida de uso inyectable fue diseñada para el manejo de la diabetes tipo 2 y algunas complicaciones cardiovasculares, especialmente en personas que sufren exceso de azúcar en la sangre.
La académica del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de O’Higgins (UOH) y Doctora en Psicología Clínica y de la Salud, Camila Oda, explica que el problema es que referente a la “pérdida de peso que promete (el uso de la Semaglutida), aún falta investigación para comprobar si puede sostenerse en el tiempo, de hecho, se ha observado que luego de una pérdida que comienza acelerada, esta suele frenarse en un tiempo reducido. Entonces, hasta ahora, no existe ningún método, ninguno, ni siquiera la cirugía bariátrica, que asegure pérdidas de peso que sean sostenibles a largo plazo, es decir, a más de cinco años”.
Para Oda, el interés por este medicamento se está masificando en función de un uso cosmético, en desmedro del uso principal, asociado al manejo de la diabetes.
“¿Cuál es el problema? Que vivimos en una sociedad en la cual existe una cultura de la dieta y el culto a la delgadez, como objetivo vital a lo que solemos asociar al éxito y la felicidad absoluta. Esta cultura está facilitando que el uso de este medicamento se esté masificando. Y si le sumamos que influencers o personas famosas lo usan, hay más ganas de copiar esa acción, como medio, entre otras cosas, de ganar estatus”, puntualizó.
Riesgos de un mal uso
El masivo uso de la Semaglutida, como estrategia para la pérdida de peso, ha detonado una reducción drástica de la disponibilidad de este medicamento en el mercado, en especial para su ocupación original, es decir, para las personas con diabetes.
Según explica Camila Oda, todavía no hay mucha investigación a largo plazo sobre los efectos secundarios del medicamento, algo importante para decidir su uso. “Que tú ocupes algo que no necesitas, hace que tu cuerpo -en el fondo- corra el riesgo de dejar de funcionar bien. Entonces, a través de estas acciones podemos contribuir a generar o desencadenar condiciones de salud que antes no teníamos, como puede pasar con estrategias de pérdida de peso drásticas, tales como el uso de esta medicación, la cirugía bariátrica, entre otras”, finaliza la académica UOH.
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