En el actual contexto de crisis planetaria y ante el notorio aumento de conflictos socioambientales, se reconoce la imperante
necesidad de fomentar una participación activa por parte de las comunidades locales. El fundamento de nuestro modelo
formativo no solo propicia la participación de líderes ambientales, sino que también aspira a que estos líderes se conviertan en
formadores de futuros líderes ambientales. El perfil y habilidades de las y los líderes ambientales, serán esenciales para ejercer
un liderazgo positivo que pueda tener efectos favorables para nuestro medio ambiente. La literatura indica que líderes
ambientales efectivos e influyentes no sólo consideran la preservación del medioambiente en sus decisiones, sino que van más
allá del cumplimiento de normativas ambientales, asumiendo un papel activo y transformador. Líderes ambientales efectivos
movilizan a otros a través de la comunicación, de sus motivaciones y conocimientos que las personas comúnmente buscan en
líderes. Si bien, lo que hace influyente a un líder dependerá, en parte, de los problemas a resolver, cuando se trata de
problemas ambientales, las personas buscan líderes justos, con la experiencia y conocimientos necesarios, y efectivos a la hora
de gestionar y accionar estrategias de cuidado del medioambiente. Los proyectos ambientales liderados por líderes en que las
personas confían tienden a ser mejor recibidos por las comunidades. De manera similar, la investigación sugiere que líderes
ambientales capaces de comunicar desafíos y urgencias ambientales, al tiempo que transmiten estrategias de abordaje para
estos problemas, son más efectivos toda vez que proporcionan un sentido de urgencia, pero también la esperanza necesaria
para evitar que personas y comunidades se sientan impotentes. Finalmente, líderes ambientales competentes o por prestigio
generalmente son vistos como expertos, ya sea por conocimiento y/o experiencia, y gozan de una buena reputación buena
reputación debido a su compromiso de larga data con temas sociales.
Para lograr lo anterior, el enfoque teórico de nuestra propuesta apunta a la integración del Modelo de Aprendizaje Experiencial
de Kolb (2009). Este modelo, fundamentado en la teoría del aprendizaje experiencial, aporta una perspectiva valiosa para la
formación de líderes ambientales comunitarios que busca ofrecer una experiencia formativa dinámica que no solo transfiera
conocimientos teóricos, sino que también cultive habilidades prácticas para la acción en contextos locales. Para esto, se
emplearán estrategias didácticas de situaciones reales de conflictos para favorecer el interés de los líderes en el desarrollo de
las actividades. Estas estrategias principalmente serán análisis de casos, juegos de rol, aprendizaje basado en problemas, e
indagación científica. Con el fin de favorecer el aprendizaje de los líderes ambientales, se considerará la teoría de aprendizaje
de adultos que aborda tres grandes principios: la necesidad de aprender, para la cual se ha realizado una encuesta previa a
líderes ambientales de la región; el principio aplicable en la práctica, que se desarrollará en cada módulo de aprendizaje del
programa; y, finalmente, el principio de reflexionar desde la experiencia y conocimientos, facilitado en cada sesión con
reflexiones metacognitivas mientras se comparten experiencias para buscar soluciones conjuntas.
Finalmente, el objetivo es influir en las políticas públicas, vinculando la participación de las comunidades a temas
medioambientales. Un manual formativo permitirá la aplicación del programa en Chile, fortaleciendo la participación ciudadana
en liderazgos ambientales. La participación ciudadana, junto con líderes, puede extenderse a través de una red colaborativa a
niveles regionales y nacionales, contribuyendo a la evaluación de políticas y decisiones para futuros sostenibles.
Climate projections anticipate an increase in frequent droughts, episodes of extreme fire behavior, in addition to heat waves and unstable atmospheric conditions, all phenomena related to climate change. Drought intensification has been projected to increase in frequency in several regions across the globe, including the southwestern part of South America, the European Mediterranean Basin, Northern Africa, the Middle East, Central Asia, Australia, and the USA. Particularly, the former three areas have been recognized as locations highly likely to face unprecedented droughts during the 21st century, and within Southwestern South America, Chile has been alarmingly pointed out as the country earlier in this era experiencing this phenomenon, regardless of the greenhouse gas emissions scenario. Catastrophic effects such as extreme droughts and changes in fire behavior are important drivers of ecosystem degradation in arid, semiarid, dry temperate and Mediterranean ecosystems. Mediterranean ecosystems of central Chile have been indicated as the earliest in its type experiencing effects of climate change; where an accelerated aridification is already registered; therefore, representing a scenario to anticipate the effects of climate anomalies at other ecosystems of its type. Persistent droughts and land burning can compromise belowground conditions that are essential to support aboveground life in terrestrial ecosystems. Nevertheless, despite their importance for ecosystem functioning and recovery after environmental disturbances, there still a considerable lack of comprehension on how belowground attributes respond to combined stressors such as droughts and fires. This is of particular concern in conditions where post-fire plant and soil recovery have been shown to be inhibited or retarded due to severe droughts. Therefore, this project aims to evaluate individual and combined effects of drought and fires over time in soil microbial communities and carbon and nitrogen functional dynamics along with the relationship of these attributes and the state of sclerophyll vegetation in Mediterranean forests of central Chile. To accomplish this goal a multiscale approach will be applied in this research by integrating scientific disciplines from landcape ecology to molecular biology. By using remote sensing study site will be selected within an area known to be affected by an extended drought period (since 2010), in addition to hyper-dry years (2019 and 2021), which in addition has experienced the occurrence of historical wildfires as the case of 2017. From this initial screening
18 study conditions resulting from three climate anomaly categories identified (high, medium, low) according to differences in precipitation with respect to historical average, three categories for forest response to drought (recovered, unaffected and unrecovered) based on analysis of Normalized Burn Index (NBR = [NIR – SWIR] / [NIR + SWIR]) and two burned conditions (with and without) will be obtained for soil and vegetation assessments. Classical soil physicochemical analyses and NG-sequencing techniques including high-throughput amplicon sequencing (metabarcoding), whole genome sequencing (metagenomics), and gene expression (metatransciptomics), in addition to soil physiological analyses will be performed. Moreover, vegetation recovery following drought and fire will be evaluated. Results from this study will allow to better understand the individual versus the combined effects of drought and fires in soil microbial community structure and carbon and nitrogen functionality, which are expected to be exacerbated with the combined occurrence of these phenomena, giving insights on the resilience capacity of soil microbiomes and carbon and nitrogen biogeochemical cycles. From this work, results will also allow to gain a more comprehensive understanding of the linkages between soil functionality and vegetation responses to drought and fires over time, which will allow to identify ecological drivers related to ecosystem stability.
Las erupciones volcánicas, entre otros procesos naturales como variaciones en el clima, sismos, incendios, incluso ataques de insectos o talas selectivas, generan anomalías de crecimiento en los árboles que se traducen en variaciones del ancho de los anillos de crecimiento, como su disminución (supresión), ausencia de ellos o, en algunos casos, aumento de su dimensión (liberación). Por su parte, las erupciones volcánicas, además de generar un efecto físico en el crecimiento, generan cambios en la química del suelo, que se verán manifestados como anomalías químicas en los árboles, como aumento de concentraciones de metales, tales como azufre, cinc, cobre, manganeso, hierro y fósforo.
Una de las zonas volcánicas más activas de Chile es el Campo Volcánico monogenético (distribuido) Carrán-Los Venados (CVCLV; Región de Los Ríos, Chile), encontrándose en el puesto 6° del Ranking de Riesgo Específico elaborado por Sernageomin en 2023. El conocimiento sobre la historia eruptiva de CVCLV es limitado debido a la escasez de registros históricos y a la falta de dataciones precisas de sus productos volcánicos. Solo se cuenta con tres erupciones documentadas en el siglo XX (1907, 1955 y 1979), mientras que el registro prehistórico se ha reconstruido principalmente mediante análisis tefroestratigráficos y dataciones radiométricas por 14C en suelos y carbones, las cuales presentan una resolución temporal baja y márgenes de incertidumbre de hasta 30-100 años. Esta limitada precisión impide establecer con detalle la cronología eruptiva y las tasas de recurrencia del CVCLV, dificultando así la comprensión de su comportamiento eruptivo y la evaluación de los peligros volcánicos asociados, por lo que un método alternativo más preciso para datar erupciones volcánicas pasadas es la dendrocronología, o el estudio de los anillos de los árboles.
Por tanto, el objetivo principal de este proyecto es identificar la actividad eruptiva previa al siglo XX del campo volcánico a partir de aproximaciones metodológicas en dendrocronología y química elemental (dendroquímica). En particular, se busca identificar anomalías en el crecimiento radial de árboles del género Nothofagus en respuesta a erupciones volcánicas acontecidas, junto con la evaluación de concentraciones de metales (ej.: cobre, zinc, plomo, etc.) en anillos de crecimiento de años clave. Se espera identificar una señal distinguible posible de asociar a las registradas en los anillos en el registro histórico, que permita extender el registro eruptivo de la zona de Carrán-Los Venados en los últimos 500 años y, determinar así, la frecuencia eruptiva actual del campo monogenético, lo que contribuye al entendimiento del comportamiento eruptivo y a la posible actualización de su estado de peligro volcánico, para poder generar medidas de mitigaciones para erupciones futura.
La metodología consiste en la construcción de una cronología regional de ancho de anillo de crecimiento de árboles de Nothofagus ubicados dentro del campo volcánico (ej. N. dombeyii, N. betuloides o N. obliqua) para detectar años marcadores de eventos exógenos y cambios en las tendencias de crecimiento. Además, se plantea incluir análisis químicos en años particulares mediante Espectrometría de Masas con Plasma Acoplado Inductivamente (ICP-MS). Finalmente, se realizará el cálculo de la frecuencia eruptiva del campo volcánico durante los últimos 500 años, permitiendo construir la primera cronología precisa de erupciones en el campo volcánico monogenético Carrán-Los Venados.
En síntesis, esta propuesta integra enfoques de la volcanología y las ciencias forestales para datar y caracterizar erupciones ocurridas durante los últimos ~500 años en el CVCLV, mediante el uso combinado de técnicas dendrocronológicas y dendroquímicas. Esta aproximación permitirá establecer una cronología eruptiva detallada, identificar los elementos químicos que afectan el crecimiento arbóreo tras el depósito de cenizas o tefras, y contribuir así a una comprensión más profunda de la dinámica eruptiva y de los procesos forestales en el campo monogenético Carrán-Los Venados. Los resultados, además, ofrecerán una base metodológica aplicable a otros sistemas volcánicos del país, incluyendo la Región de OHiggins.
AbstractPayment for Ecosystem Services (PES) can promote different types of governance arrangements to address the triple challenge of biodiversity loss, climate change and air pollution. These institutional arrangements, however, do not explicitly incorporate climate change into the ecosystem’s capacity to provide services. In this study, we explore why and how to incorporate climate uncertainties using as example the Altos de Cantillana Nature Reserve, a unique biodiversity hotspot in Central Chile. First, prioritized ecosystem services (ES) were grouped in bundles and linked to measured and modeled impacts of climate change on key water-related processes. Second, institutional barriers to PES were identified from case studies and analyzed considering challenges in a changing climate. Finally, bundles with different levels of risk were matched to six recommendations that better incorporate levels of risks to the uncertainty of climate change into Payment for Ecosystem Services in Chile.
Abstract
Background
Treeline ecotones of Mediterranean ecoregions have been affected by the increasing intensity and severity of droughts. Even though the effect of droughts on forest dynamics has been widely documented, knowledge is relatively scarce of how extreme climate episodes affect the hydraulic structure and, therefore, the physiology of woody plants. The Mediterranean Andes have experienced an uninterrupted period of drought since 2010, including an extremely dry year in 2019 with approximately 80% rainfall deficit. Here, we investigated shifts in wood anatomical and physiological traits of Kageneckia angustifolia, an endemic treeline species, in response to this drought period.
Methods
We evaluated the xylem plasticity of three K. angustifolia populations across their natural distribution (31-35° SL) based on anatomical (vessel structure and distribution) and physiological (intrinsic water-use efficiency) variables in the tree rings. We focused on the period 2000-2020 that corresponds to before the megadrought (2000-2007), (ii) megadrought (2008-2018) and (iii) hyperdrought (2019-2020). The variables were annualized and analyzed by linear mixed-effects models.
Results
Our results provide insights to the anatomical and physiological mechanisms underlying the resilience of treeline forests to persistent droughts in central Chile. We found that the extreme drought in 2019-2020 triggered shifts in vessel size and frequency that increased hydraulic safety. These significant shifts in vessel traits occurred in parallel with a decrease in pit aperture area and an increase in water-use efficiency, further increasing the resilience of K. angustifolia to extreme drought stress.
Conclusions
Our results revealed coordinated shifts in vessel size and frequency and water-use efficiency in response to the megadrought, thereby reducing vulnerability to hydraulic failure. The apparent resilience of K. angustifolia to extreme droughts suggests that this adaptation to drought stress may increase its ability to tolerate novel climatic conditions of treeline environments of the Mediterranean Andes, although it is not clear whether these adaptations will be sufficient to persist in scenarios that predict intensification of climate stress. Finally, our results provide empirical evidence that integrating wood anatomical and physiological traits facilitates the understanding of resilience mechanisms that treeline forests develop in the face of increasing drought stress.